Sobre la audiencia de estatus del Senado federal

Esta mañana el Comité de Energía y Recursos Naturales del Senado de los Estados Unidos celebró una audiencia para discutir el estatus político de Puerto Rico y los resultados del plebiscito de noviembre de 2012 en el que los electores rechazaron el estatus territorial actual de Puerto Rico y escogieron la estadidad.

El presidente del Comité, el senador Ron Wyden de Oregon, reconoció que Puerto Rico ha sido un territorio no incorporado de los Estados Unidos desde 1898.  Asimismo reconoció que no resolver el problema de estatus de Puerto Rico contribuye a los problemas de Puerto Rico.  Concluyó que Puerto Rico tiene que atender su estatus para resolver sus problemas y lograr su máximo potencial como sociedad.

El senador Ron Wyden de Oregon

El senador Ron Wyden de Oregon

Wyden reconoció que una clara mayoría de los puertorriqueños rechazamos el estatus territorial.  Indicó que el “ELA mejorado” no es una opción para resolver el estatus y que Puerto Rico tiene solo dos opciones: estadidad o independencia.

Posteriormente, la senadora Lisa Murkowski de Alaska reconoció que el estatus territorial no cuenta con el apoyo mayoritario de los puertorriqueños.  Sin embargo, aseveró que la segunda pregunta del plebiscito no arrojó resultados claros, cosa que nos parece inverosímil considerando que el 61.6% de los electores que contestaron esa pregunta endosaron la estadidad.

El Comisionado Residente Pedro Pierluisi aseveró que el estatus territorial perdió el apoyo de la mayoría de los puertorriqueños.  Indicó que la Comisión Estatal de Elecciones de Puerto Rico certificó los resultados del plebiscito a favor de la estadidad y en contra del estatus territorial.  Añadió que este plebiscito marcó la primera vez que la estadidad obtuvo más votos que el territorio.

Acto seguido, el senador Wyden preguntó si el territorio debiera aparecer como opcíon de estatus en otra consulta.  Al evadir contestar esta pregunta, el Gobernador Alejandro García Padilla indicó que el “Estado Libre Asociado” no estaba en la papeleta y que el ELA no es un territorio.  Sin embargo, en el 2012 el propio García Padilla reconoció en el programa del periodista Jorge Ramos que Puerto Rico está sujeto a la Cláusula Territorial de la Constitución de los Estados Unidos.

Pierluisi dijo que la opción de territorio fue rechazada por los electores y que ésta no debería ser opción para resolver el problema.  Rubén Berríos también contestó lo mismo.

En uno de los momentos más reveladores de la audiencia, la senadora Murkowski le preguntó al Gobernador García Padilla qué es el “ELA mejorado”.  García Padilla no pudo contestar.  Posteriormente el senador Martin Heinrich de Nuevo México también le hizo la misma pregunta a García Padilla, la que tampoco pudo contestar.  Acto seguido, Rubén Berríos indicó jocosamente que nadie sabe lo que es el “ELA mejorado”.  García Padilla luego admitió en conferencia de prensa que le es difícil explicar el concepto de “ELA mejorado”.

Mientras, el excandidato a Comisionado Residente por el Partido Popular Democrático Rafael Cox Alomar reconoció que la comparecencia del Gobernador García Padilla a la vista senatorial fue una debacle e invitó a los miembros del PPD a realizar “un reexamen total”.

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Pedro Pierluisi radica el H.R. 2000 “Puerto Rico Status Resolution Act”

El Comisionado Residente en Washington, Pedro Pierluisi, radicó hoy en el Congreso su proyecto para resolver el estatus de Puerto Rico.  El mismo se titula “Puerto Rico Status Resolution Act”.  Descarga el proyecto H.R. 2000 de Pierluisi aquí.

Previo a ello el Comisionado Residente presentó el proyecto ante sus compañeros congresistas en el hemiciclo de la Cámara de Representantes.

El proyecto propone una nueva consulta para “ratificar” el pedido de estadidad que el 61% del electorado puertorriqueño dio en el pasado plebiscito del 6 de noviembre de 2012.  Contrario a lo que se indicó previamente, la nueva consulta propuesta por Pierluisi consiste de un referendo “estadidad sí o no”.

La sección 2 del proyecto establece que su propósito es “proveer para una ratificación de votación autorizada por el Gobierno federal sobre la admisión de Puerto Rico en la Unión como estado, y si una mayoría de votantes ratifica el deseo de que Puerto Rico se convierta en estado, describir los pasos que el Presidente y el Congreso seguirán para habilitar la admisión de Puerto Rico como Estado de la Unión”.

Amplios sectores dentro del movimiento estadista, incluyendo a líderes como Pedro Rosselló, Ricardo Rosselló y Thomas Rivera Schatz, habían rechazado una nueva consulta “estadidad sí o no” y en cambio pedían que Pierluisi radicara un proyecto de admisión como estado.  Asimismo, el Directorio del Partido Nuevo Progresista unánimemente aprobó la radicación de un proyecto de admisión según recomendó el Comité de Estatus del partido.

De ganar la estadidad en la consulta de ratificación, el proyecto de Pierluisi propone que el Presidente de los Estados Unidos radique un proyecto de ley para que el Congreso ofrezca la estadidad a Puerto Rico.

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Pierluisi estuvo acompañado de un grupo de líderes del Partido Nuevo Progresista (PNP) incluyendo a Thomas Rivera Schatz, Jenniffer González, José Aponte, María “Mayita” Meléndez y Larry Seilhamer, entre otros, y el congresista José Serrano (NY-D).

Voto por el “NO” no es un rechazo a USA sinó un rechazo a desigualdad del territorio

Como dice el congresista John Mica, un voto por el “NO” no será visto por el Congreso como un voto contra Estados Unidos, sinó como un rechazo a la desigualdad que vivimos bajo el actual estatus territorial.

Reproducimos el comunicado de prensa del congresista republicano Mica, miembro de la Cámara de Representantes representando el séptimo distrito congresional del estado de la Florida:

The people of Puerto Rico have been great contributors to our nation since becoming an unincorporated U.S. territory in 1898.  However, the question of Puerto Rico’s ultimate political status remains unresolved after 114 years.

On November 6th, Puerto Rico will take a historic step by holding a local plebiscite on the status question to provide a fair and transparent process of self-determination for the U.S. citizens of Puerto Rico.  Puerto Rico’s 3.7 million voters will take an important vote in resolving the most significant issue of the territory’s future.

Voters will be asked whether they support the continuation of the Island’s current, temporary status as a U.S. territory, or whether they prefer one of three permanent options: statehood, independence or sovereign free association.  A ‘no’ vote against the current territory status in the first question will not be seen by Congress as a vote against the United States, but as a rejection of the unequal treatment that the U.S. citizens living in Puerto Rico are subjected to under the current territorial status.

It is important that this process of self-determination by the U.S. citizens of Puerto Rico be conducted and resolved.  It is also important that Congress recognize the decision made by the people of Puerto Rico in this referendum.

Para ver el comunicado, oprime aquí.

La ilusión del “Commonwealth”

Por: Lcdo. José Cabrera Costas

Los colonialistas aseveran que Puerto Rico no es un territorio de los Estados Unidos porque en inglés se le llama “Commonwealth of Puerto Rico”.

El término “Commonwealth” describe una comunidad en la cual los ciudadanos se organizaron para lograr una riqueza común, es decir, una mancomunidad. A saber, el término “Commonwealth” no tiene efecto legal y utilizarlo no establece un estatus político en particular.  Es por ello que el Departamento de Estado federal indica en su manual de asuntos foráneos que “Commonwealth” no describe un estatus político.

Cuatro estados de la Unión utilizan el término “Commonwealth” en su nombre: Kentucky, Massachusetts, Pensilvania y Virginia. Delaware y Vermont ocasionalmente se refieren a sí mismos como “Commonwealth”. Delaware se proclamó “Commonwealth” en su constitución de 1776.   La Constitución de Vermont también identifica a ese estado como “Commonwealth”.

Durante la primera mitad del siglo XX, cuando las Filipinas era un territorio de Estados Unidos, a su gobierno territorial se le llamó “Commonwealth” de 1935 a 1946.  Dicha nomenclatura no implicó el que las Filipinas dejaran de ser un territorio subordinado al Congreso.

Como vemos, el término “Commonwealth” no describe el ordenamiento político-legal de una jurisdicción.  Por lo tanto, un territorio que se llame “Commonwealth” sigue siendo territorio al igual que un estado que se llame “Commonwealth” es estado.

No se deje engañar.  Utilizar el término “Commonwealth” para referirse a Puerto Rico en inglés no crea un “pacto” que cambie la condición territorial de Puerto Rico.

* * *

José Cabrera Costas es abogado y fue Presidente Nacional del Puerto Rico Statehood Students Association (PRSSA).  

Ser y vivir sin serlo

Nota: Publicamos el ensayo escrito por Eduardo A. Náter Ramos, estudiante de Maestría en Ingeniería Civil de la Universidad de Illinois y ganador del tercer lugar del segundo concurso de ensayos de Proyecto Estrella.  El tema de discusión fue por qué el estatus territorial de Puerto Rico es indigno y obstáculo para el bienestar de los puertorriqueños.

“Toda persona nacida en Puerto Rico en o después del 11 de abril de 1899 (ya sea antes o después de la fecha en que entre en vigor esta Ley) y que no sean ciudadanos, súbditos o nacionales de alguna potencia extranjera, se declaran por la presente ciudadanos de los Estados Unidos.” – Acta Jones (1917)

Los puertorriqueños, por casi ya un siglo, nacemos ciudadanos americanos. Esto no es cualquier tipo de derecho. Tan pronto abrimos los ojos por primera vez en este mundo, adquirimos una ciudadanía por la cual millones murieron forjándola, adquiriéndola y defendiéndola.

Somos tan ciudadanos de los Estados Unidos de America como lo es alguien nacido en Nueva York o California, en Illinois o Luisiana. Pero, ¿vivimos esa realidad? Desafortunadamente, según lo definió el Tribunal Supremo de Estados Unidos, residimos en un territorio no-incorporado de la nación de la cual orgullosamente somos ciudadanos. Donde la Constitución Americana no necesariamente es plena. Donde los derechos y responsabilidades que conlleva el ser ciudadano están limitados, subyugados a cláusulas arbitrarias en proyectos de ley y a los caprichos de congresistas que jamás han pisado suelo puertorriqueño y desconocen nuestra realidad.

Sobre el voto presidencial y la representación en el Congreso Federal se ha hablado a saciedad. También se ha hecho lo propio con los fondos federales que recibimos o dejamos de recibir. ¿Y que de otras cosas más cotidianas, situaciones que se dan día a día y no son tema usual de conversación? Es ahí donde reside una de las mayores razones por las cuales somos ciudadanos americanos pero vivimos sin serlo.

En los pasados meses he estado experimentando lo que es exactamente eso. Desde el Estado de Illinois, como estudiante de maestría en Ingeniería Civil de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign, he vivido en carne propia lo que es ser ciudadano americano y la frustración que produce no ser reconocido como uno diariamente. No es porque no presento mis identificaciones del “ELA”, como la licencia de conducir o la tarjeta electoral, es porque éstas no se reconocen como identificaciones legítimas de los Estados Unidos de América. Inclusive, para realizar una transacción bancaria, en una ocasión se me pidieron dos identificaciones. Presenté, como mencioné anteriormente, la licencia de conducir y la tarjeta electoral. Para mi sorpresa, se me notificó que no podía utilizar la tarjeta de identificación electoral porque solamente la aceptaban para personas provenientes de México y, como era de esperarse, tampoco la licencia de conducir.

Al presentar estas identificaciones, sale inmediatamente la nefasta pregunta: “¿No tienes una identificación americana? Ésta no te la puedo aceptar.” La respuesta a esa pregunta sale automáticamente y cada vez con mas resentimiento: “Esta es una identificación americana, Puerto Rico es un territorio de los Estados Unidos y todos los puertorriqueños somos ciudadanos americanos por nacimiento.” Sin embargo, las caras de duda e incredulidad son un producto casi inevitable de mi respuesta. Pero, para culminar triunfante otra batalla ante el “ELA”, ante la colonia del medio milenio, ante la desigualdad y comprobar algo que no debería tener que comprobar, vez tras vez procedo a dar la estocada final con un pequeño libro azul con un águila y letras doradas en la portada que leen: “PASSPORT – United States of America”.

Ese pequeño libro en tamaño pero extraordinario en su capacidad de empoderamiento, específicamente donde lee “Nationality: United States of America”, hace todo lo que el “ELA” no hace por los puertorriqueños. Nos libera, aunque sea por unos instantes, del coloniaje que por medio milenio el puertorriqueño ha cargado en su espalda. Nos da la igualdad que nos merecemos desde que nacemos. Nos hace realmente parte del sueño americano del que somos herederos por derecho natural. Hace que alguien, en alguna parte de tu nación, reconozca que eres un ciudadano americano al igual que él o ella y se dé cuenta que el trato que se te está dando no es justo.

¿Por cuánto tiempo más tendremos que caminar por las calles de nuestra propia nación con un pasaporte en el bolsillo como si fuéramos extranjeros, súbditos de otra nación? El “ELA”, y todo lo relacionado a él, solamente es válido en ese microcosmos imaginario, creado y mantenido por parte de sus defensores. Una vez te extraes de ese mundo ficticio, te das con la cruda realidad de que afuera de los límites insulares nada del “ELA” es válido. Tus identificaciones de la Isla del Encanto, para nuestros compatriotas en los estados, son precisamente un encanto, una ilusión. Al final del camino, son tan valiosas como el papel o el plástico con el que están hechas. Con ellas no puedes comprobar y corroborar que eres ciudadano americano, no puedes defender tu edad, en fin, te conviertes en un extranjero sin identidad en tu propia nación.

Nuestra ciudadanía americana no tan solo debería ser valida y reconocida en el “112×40”. Si fuera así, seríamos ciudadanos puertorriqueños. La realidad es que somos ciudadanos americanos pero vivimos como si no lo fuéramos. Nuestra ciudadanía requiere un pasaporte dentro de nuestra propia nación para que así sea reconocida. Nuestro sueño americano requiere una visa, parafraseando lo que alguna vez dijo Juan Luis Guerra en su canción “Visa Para Un Sueño”.

¿Por cuánto tiempo más el puertorriqueño tendrá que defender su ciudadanía ante sus conciudadanos en los estados? El “ELA” es el problema y eliminarlo, la solución. No lo carguemos más sobre nuestras espaldas.

Está en las manos de esta generación el concluir con medio milenio de colonialismo en Puerto Rico. Tenemos una ciudadanía que atesoramos y estamos orgullosos de pertenecer a los Estados Unidos de America, pero podemos aspirar a mucho más, muchísimo más. En nuestras manos está la herramienta para eliminar de raíz esta paradójica condición de ser y vivir sin serlo. Podemos finalmente decirle un rotundo “NO” al “ELA”, a la colonia del medio milenio, y escoger la Estadidad como solución final a nuestro problema de estatus.

Dejemos atrás el ser y vivir sin serlo, aspiremos a ser y vivir cónsonos con lo que somos. Por nuestro futuro, por Puerto Rico, seamos y vivamos como ciudadanos americanos.

Nueva oportunidad para ganar literatura estadista

Se acerca el próximo plebiscito de estatus y Proyecto Estrella te ofrece una nueva oportunidad para ser premiado con literatura sobre la estadidad y el tema de estatus.

QUÉ HACER: Sólo tienes que someter un ensayo sobre el siguiente tema y tendrás la oportunidad de ganar.

TEMA DEL ENSAYO: ¿Qué beneficios le aportaría el estado de Puerto Rico a nuestra nación de Estados Unidos?

DETALLES:  Deberás enviar tu ensayo a nuestro correo electrónico proyectoestrella51@gmail.com.  Podrás someterlo hasta la medianoche del jueves, 4 de octubre.  Tu ensayo deberá ser no mayor de 1,500 palabras y no menor de 700 palabras.

Anunciaremos los ganadores el viernes, 5 de octubre de 2012.  Habrá un primer, segundo y tercer lugar.   Los ganadores podrán escoger un (1) libro entre una selección de literatura disponible.  Sus ensayos serán publicados en nuestro portal cibernético www.proyectoestrella.org.

Anímate, participa y comparte tus ideas y pensamientos con el movimiento estadista.